junio 24, 2007

DESALIENTO...



"... a PESAR DE TODO, seguir actuando desde lo mejor de sí, sin perder el cuidado de sí, pero siendo más maduros respecto del "retorno" que esperamos acerca de nuestras acciones. Krishnamurti le llamaba "Acción sin Opción": cuando desde lo más hondo se ha decidido vivir a partir de lo recto, ya no hay otra opción disponible, independientemente de que la vida "nos premie" o no. Y no hay opción porque actuar de un modo menos digno violentaría nuestra integridad más profunda. Perder esas expectativas infantiles (a veces basadas en una espiritualidad aún poco madura), inicialmente puede resultar desalentador. Sin embargo, a partir de allí podemos estar más firmemente enraizados en los valores desde lo cual hemos decidido vivir. El "premio" mayor será el íntimo sabor de -a pesar de todo- NO HABERSE TRAICIONADO A SI MISMO respecto de lo mejor de sí".

Texto publicado por el CENTRO TRANSPERSONAL

REFLEXIONEMOS

Vencer el desaliento, es vencer el desánimo: recuperar el aliento, mediante volver a conectarnos con el alma...
Sí... creo que este es el aprendizaje mayor: seguir el Camino, aunque el dolor y la desdicha nos aplasten, aparentemente... aunque la ingratitud y el desentendimiento sean la devolución de aquellos a quienes amamos y por quienes vivimos...porque la condición del ser humano es ser perfectible, y por tanto imperfecta... Entonces... aprender a perdonar (y perdonarnos)... continuar sin claudicar ante la desgracia y el fracaso, es avanzar con dignidad y entereza, más allá de los desengaños y las dificultades. Tal vez el modo más directo sea volver al centro, al punto de equilibrio, una y otra vez. Observar con calma lo vacío y lo lleno, lo malo y lo bueno, lo pasado y lo porvenir, centrados en el neutro creativo y sereno. Para expandir nuestra conciencia hay que entrar al agujero negro de la Vida, y renacer cada día transformados en seres que, como el ave Fénix, puedan volar a espacios más elevados, en consustanciación con su alma. Esto es no des-animarse. Permanecer en el Uno consigo mismo y el Todo mayor, más allá de las vicisitudes existenciales, que sólo son una parte de la infinitud y de la eternidad... así como las experiencias indeseables son sólo una porción de la realidad cósmica, que se esfuma en su inmensidad. Recordemos que no somos sólo lo que se ve, se escucha y se confunde con lo verdadero, sino nuestra esencia que pasa por estas experiencias y persiste más allá de ellas. Vistos desde esta perspectiva somos seres cuya divinidad está velada por la materia, la cual puede ser convertida en una transparente vestidura que permita el paso de la luz... pequeños soles, que producen muchos amaneceres, para que, después de cada noche, brille el esplendor de un cielo de esperanzas. En los peores momentos es reconfortante desviar la mirada hacia lo bueno y agradecer por ello; refugiarnos en su cobijo y transformar nuestras circunstancias, con la energía más pura y mejor intencionada, no por la recompensa, sino por el don de poder dar.
Cuando respiramos, no podemos inhalar, si no hemos espirado...



Marta Teresita Bossio
2007

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